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viernes, 27 de mayo de 2011

DESARROLLO EN RED POR MEDIO DE LA MÚSICA

Fotografía tomada en un ensayo de Festicámara

Hace algunos años tuve la oportunidad de compartir escenario con Fausto, un cantautor Antioqueño compositor  entre muchas otras cosas de “Cantando con los abuelos”, canción que narra la difícil situación que atraviesa su tierra sumergida en una guerra de narcotráfico y corrupción; sin embargo, en aquella ocasión, viendo a mis otros 400 compañeros de la Orquesta Juvenil de la Red de Escuelas de Música de Medellín dijo: “dentro de unos 5 años, cuando esto estalle de verdad, Medellín se convertirá en un referente cultural para el mundo”. Han pasado 4 años desde eso y cada vez me convenzo más de la veracidad de sus palabras.
Medellín se ha convertido en un referente cultural para Colombia y se postula como una ciudad de reconocimiento internacional, esto lo podemos evidenciar en los premios a los que se ha hecho acreedora, como son:  “El Premio Antonio de Sancha 2010 a Sergio Fajardo, por su contribución al proceso de transformación de la ciudad de Medellín a través de un proyecto de lectura”, el premio Medio Ambiente y Deporte del Comité Olímpico Internacional, por el buen manejo ambiental que generó la ciudad durante los IX Juegos Suramericanos, y el premio “Honor Habitat” de las Naciones Unidas, por mejorar el nivel de vida de los niños y personas más pobres. Además dentro de la ciudad se han llevado a cabo eventos de gran magnitud como son, Los IX Juegos Suramericanos, El Congreso Iberoamericano de Cultura, La reunión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el primer festival de música de cámara de Latinoamérica (Medellín Festicámara), entre otros.
Y en estos cuatro eventos que se nombran siempre hubo una cara común que Medellín presento ante sus visitantes, un sonido que fue adquiriendo forma desde los barrios populares de la ciudad y se transformó en orquesta, en la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Red de Escuelas de Música de Medellín, el programa más importante a nivel cultural que desarrolla el municipio de Medellín a través de la Secretaría de Cultura de la ciudad, y del plan de desarrollo municipal 2008-2011 “Medellín es Solidaria y Competitiva”, programa encargado de inaugurar los IX Juegos Suramericanos, de participar en el Iberoamericano de Cultura, de recibir a la comitiva del BID, al presidente de México, el ex presidente Bill Clinton  y a los Reyes de España cuando visitaron la ciudad.
Pero esto no es gratuito.  La Alcaldía de Medellín con el apoyo del BID y de otras entidades invierten en este programa más de 2,800.000 dólares al año, mientras que el departamento de Cundinamarca, por ejemplo, en cultura durante el año 2008 tuvo una inversión de 2, 400.000 dólares aproximadamente[1].
¿Pero de dónde nació la idea de hacer música “culta” en los barrios populares de la ciudad? La Red de Escuelas de Música de Medellín,  se creó  en 1998 cuando la Alcaldía de Medellín decidió apoyar el sueño de un hombre, Juan Guillermo Ocampo, director de la Fundación Amadeus, quien deseaba que los niños y jóvenes de Medellín que amaran la música, no tuvieran que abandonar su sueño, como lo hizo él en la infancia, porque sus padres no tenían dinero para comprar un violín, o para pagar unas clases. Él creía que el problema de la violencia se debía y se debe en gran medida a la falta de oportunidades, y a la cantidad de tiempo inaprovechado que tienen los niños y jóvenes de las comunas; y pensó que ¡tal vez! la música podría ser un juego más atractivo que el de las armas.

En un principio los fondos eran medidos, y como suele suceder en Colombia con las iniciativas novedosas, muy pocas entidades la respaldaban. La filarmónica de la ciudad, las universidades que dictaban y dictan música como la EAFIT y la UDA- comentan los alumnos que estuvieron en el proceso desde el principio y que ahora estudian en ellas- no creían que este tipo de música pegara en las comunas, una ironía si se presupone que la educación debe estar pensada para todos, sin ninguna discriminación. En fin, la Red progresó, y con un gran guía como lo era Juan Guillermo, fue haciéndose a más méritos, consiguió apoyo internacional del BID, y de la Red de escuelas de Música de Venezuela, una de las potencias de América en el tema; y para el año 2003, la Orquesta Principal del programa estaba en Europa dándole un concierto al Papa Juan Pablo II.    
Esta fue quizás la primera aparición cultural, en cuanto a música clásica de Colombia ante el mundo, “Los niños que cambiaron las armas por un instrumento de música”, ese era el lema de la época, y entonces he aquí otra pregunta, ¿acaso todos los niños de Colombia tenían antes de que apareciera la Red un arma en sus manos?.. 
¡No!, pero exagerando un poco, eso se creía en el ámbito internacional, hasta que apareció la Red y mostró otra cara; aunque no hay que despreciar la excelente labor que ha hecho la institución quitándole niños a las pandillas en los barrios populares de Medellín. Ya en la Red y en las 27 Escuelas de Música ha habido casos problemáticos que me abstengo de presentarles en los que con ayuda de la psicóloga de la institución, jóvenes que “andaban en malos pasos”, ya sea por consumo de drogas o situaciones de agresión se han convertido en ciudadanos ejemplares.     
Hace dos años la Red de escuelas de música de Medellín,  ya en manos de la Universidad de Antioquia, Se alió con la Fundación Slavi, encargada de la realización del Festival de Música Clásica en Cartagena, y con el apoyo de esta y del reconocido violinista neoyorkino Scott Yoo, realizó el primer Festival de música de cámara en Medellín, un evento importante, si entendemos la magnitud de lo que esto representa para la ciudad y no la cantidad de público que se enteró del evento dentro de la misma, que si bien fue mucho, pudo haber sido más.
Este festival que se llevó a cabo en la semana mayor, es el primero y el único en su tipo en Latinoamérica, de él fueron enterados  grandes instrumentistas internacionales, de los cuales 13 decidieron participar mostrando su conocimiento a más de 450 músicos de Medellín, y compartiendo con 16 chicos, encargados entre otras cosas de enamorar a nuestros visitantes de esta ciudad hermosa que necesita apoyo y difusión de buena fama para seguir creciendo como lo hace. El festival que terminó el 25 de abril con un concierto de arte clásico en el Museo de Arte Moderno, fue todo un éxito y los artistas quedaron encantados de la hospitalidad y la cultura de los antioqueños, tanto en los conciertos como en los momentos libres.   
Actualmente, la Red ofrece empleo a  27 directores de música y un igual número de secretarias, cuenta con 166 docentes en los diferentes instrumentos que componen una orquesta sinfónica, además de los 204 empleados directos que requiere para su funcionamiento; en otras palabras la Red aporta 420 empleos anuales a la ciudad, además hay que tener en cuenta que estos empleos están relacionados con un área que hasta hace algunos años era casi imposible de ejercer en la ciudad como es la música enfocada hacia la dirección orquestal. Antes de la red sólo existían 3 posibilidades de emplearse como director de orquesta sinfónica en la ciudad, una con la Filarmónica, otra con la Orquesta EAFIT, y otra con una orquesta que nacía casi al mismo tiempo en que desaparecía por la falta de oportunidades y de capital.
La Red, además, dicta anualmente 55.000 horas de clase de música a 4625 jóvenes de 23 barrios y 3 corregimientos de la ciudad, horas que le roba a la vagancia para donarlas a la construcción de seres humanos más sensibles, ciudadanos íntegros y comprometidos con una ciudad que crece por la educación y la cultura, 55.000 horas que se verán multiplicadas cuando estos jóvenes comiencen a ejercer sus profesiones, algunos en la política, otros en las artes, en las ciencias, en la economía, y en toda la variedad de mundos y personalidades que congrega la Red de Escuelas de Música de Medellín.
Hay que tener en cuenta también, que a la Red por medio de sus alumnos están vinculadas unas tres mil quinientas familias que se impregnan indirectamente con el mensaje de solidaridad y compromiso hacia la cultura y la educación, mensaje  que sus hijos les transmiten, padres que trabajan en empresas, madres que hablan con sus vecinas, hermanos que estudian en colegios y Universidades.
Por último es pertinente nombras las cualidades y características que identifican la formación musical, y que permiten una mejor comprensión de la vida en todos sus ámbitos. Un estudiante de música aprende muchas otras cosas  antes de distinguir un bemol de un sostenido, aprende a tener compromiso, a definir las prioridades y poner por encima del querer el deber. Por ejemplo es común que un concierto  se cruce con una clase de colegio o universidad, en este caso el alumno como individuo capaz de tomar decisiones y de afrontar las consecuencias debe saber elegir entre ir a la clase o dejar tirado el concierto e irrespetar al público, en este caso la decisión más acertada es, a mi parecer, asistir al concierto; si por el contrario durante la clase hay una evaluación del 50% de la materia, lo más acertado será ir a la clase, pero si además él es el solista del concierto, debe entrar a negociar con las partes. He aquí otra cualidad de un individuo que no hace una sola cosa en la vida, aprender a negociar de una manera diplomática.


Scott Yo director artístico de la Orquesta Juvenil de la Red de Escuelas de Música de Medellín

Otra cosa que aprenden los chicos que estudian música en la Red es a trabajar en equipo (y digo en la Red porque la formación de esta se enfoca hacia las agrupaciones de proyección, bandas y orquestas sinfónicas, mientras que el estudio profesional va encaminado hacia la creación de solistas), cada quien responde por su sonido, por su estudio y por las notas, pero a la vez si su compañero no suena bien tampoco él o ella sonará bien, de igual manera si ambos son talentosos pero no se escuchan entre ellos a la hora de tocar en conjunto, sonará igual de mal a como si no se supieran la obra. Por esto aunque son independientes, aprenden a trabajar en un sistema, en un engranaje donde cada tuerca cumple su función gracias a que las otras están bien apretadas.

La música, como el resto de las artes, aporta al ser humano sensibilidad para apreciar la belleza, pero también para despreciar lo no tan bello, en la Red aprovechan esta sensibilidad para apreciar lo bueno y canalizan la sensibilidad que desprecia, que pordebajea,  que se ha hecho famosa en los músicos importantes, en las estrellas arrogantes, esto lo hacen recordándole día a día a sus alumnos el futuro que se les abrirá a su paso si son humildes, y reforzando esto  con charlas de sociabilización.   
Compromiso, Trabajo en equipo, saber priorizar, aprender a negociar, ser responsable, sensible y humilde, son características que definen a una persona exitosa, a un ciudadano aportante y a los jóvenes de la Red de Escuelas de Música de Medellín, Los futuros gobernantes y  trabajadores de nuestra sociedad.
En 5 años hemos logrado que Medellín se aprenda a amar, que se inculque en los habitantes el deseo de progreso a través de programas como el sistema de parques biblioteca, en los que la Red tiene algunas sedes, la cultura metro y la Red de Escuelas de Música de Medellín. Habrá que esperar otros 10 años, para que estos jóvenes que ahora tocan un instrumento, estén tomando las riendas de nuestro departamento y convirtiéndolo en el hogar ideal para vivir.
http://www.youtube.com/watch?v=l4ExxKghjkY&feature=related En este Link podrán disfrutar de una breve reseña sobre la Red de Escuelas de Música de Medellín, y del concierto de conmemoración de los 10 años de la misma.
http://www.youtube.com/watch?v=wDSZBTIAFtc En este Link podrán disfrutar del discurso de inauguración del Festival de Bandas Sinfónicas de Medellín que se llevó a cabo en las primeras semanas de abril.  

lunes, 2 de mayo de 2011

La Semana Mayor se Vistió de Música en Medellín

Sé que para esta ocasión insinué escribir sobre la feria del libro, pero me encontré con un tema sumamente interesante del que gracias a Dios y a la fortuna, fui parte. Espero lo disfruten.
Artistas invitados a Festicámara, en Piedras Blancas.


“Caminando despacio por el aún sin explorar terreno de la vida, nos enredamos en un vicio más demandante y excitante que cualquiera, pero tan gratificante, que terminó por convertirse en cualidad.  La música, de lo que hablo, se incrustó en la piel, navegó por los sentidos y se apoderó al final de nuestras conciencias.  Entonces decidimos continuar a ver qué pasaba”…  Así comienza el discurso que tuve la fortuna de escribir y pronunciar en el concierto inaugural de Medellín Festicamara, el primer festival de música de cámara del país y de Latinoamérica, que se llevó a cabo en Medellín durante la Semana Santa, y mientras lo leía, no podía dejar de pensar en el milagro que estaba aconteciendo, un nuevo gran evento para la hoja de vida turística de la ciudad, y un avance cultural sin precedentes.
Hacía una semana 13 de los mejores instrumentistas de música de cámara del mundo habían arribado a la ciudad, con el fin de trabajar intensamente con 16 jóvenes de la red de escuelas de música de Medellín en el montaje de tres conciertos para regalarle a la ciudad, pero además, Toby Apple, Brenton Caldwell, Caroline Campbell, Robert de Maine, Michel Djokic, Juan Miguel Hernandez, Stefan Hersh, Madeleine Kabat, Milena Pajaro-van de Stadt, Jason Uyeyama, Orion Weiss, William Purvis  y su esposa la reconocida pianista Mihae Lee, Ofrecieron clases maestras a más de 616 músicos colombianos.
Durante la Semana Santa el Hotel Piedras Blancas fue el sito elegido para que los artistas invitados tanto nacionales como internacionales, compartieran música, intercambiaran ideas y aprendieran lo mejor de cada cultura; en las mañanas y las tardes, los ensayos ocupaban el tiempo, pero las noches eran momentos de dispersión, espacios para conversar y enseñar a bailar salsa, un ritmo que le llama la atención a la mayoría de los extranjeros. Pero aunque la música es considerada  un idioma universal, el Festival contó con la participación de un grupo de traductoras encargadas de mediar en las conversaciones.

Fotografía tomada durante el concierto innaugural. 
En el primer concierto, el que se llevó a cabo en el Jardín botánico el sábado 23 de abril, que tuvo transmisión en vivo por Telemedellín, asistieron un aproximado de 900 personas y 600 televidentes, en el se presentaron, Turina, Escena Andaluza, la Sonata para Violín en D menor  de Grieg, y el quinteto para Piano en Eb mayor de Shumann. Algo que sorprendió al grupo organizador fue la cultura de los medellinenses en el evento, quienes a pesar de lo esperado, no aplaudieron entre movimientos.
El segundo concierto, realizado en el auditorio del Parque Biblioteca de Belén el domingo 24 , con capacidad para trescientas personas, requirió de una función adicional, porque mucho público se quedó por fuera del teatro.
Y el lunes santo el Museo de Arte Moderno, le abrió las puertas a un arte clásico por excelencia y con la interpretación del Cuarteto con piano en G menor de Brahms y el Octeto en Eb mayor de Mendelssohn, se dio cierre al festival, que fue todo un éxito.
En los camerinos la situación era conmovedora, los maestros, enamorados del paisaje de la ciudad, (que observaron en todo su esplendor por medio del metro cable y de las salidas turísticas al Parque Lleras y al Centro de la ciudad), de la hospitalidad de sus gentes y de la especialidad de los músicos, lloraban porque no se querían ir, y los invitados nacionales, esos jóvenes de la Red, les hacían eco porque el sueño había terminado.  Eso sí, todos prometían volver el siguiente año al festival que se había ganado su segunda edición, y no faltó quienes presupuestaron las vacaciones en Colombia para el mes de agosto.
Festicámara fue todo un éxito y dejó una buena  cara ante el mundo, pero como suele suceder con este tipo de eventos en el País, a pesar de haber sido noticia en las cadenas nacionales y locales, así como en la radio y en la prensa, sólo una porción reducida de la ciudad se enteró de lo ocurrido, y sólo unos cuantos de esa porción, le dieron la importancia que se merecía.     


Artistas y equipo de producción del Festival.

     
En este link pueden encontrar más información sobre el festival, así como las fotos y biografías de los participantes: http://www.medellincultura.gov.co/festicamara/Paginas/ED21_110207_presentacionfesticamara1.aspx